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El poker caribeño se trata de un juego que se practica en una mesa semicircular en el que pueden jugar de tres a cinco jugadores, todos ellos frente al repartidor o dealer usando un mazo normal de 52 cartas. El objetivo del juego es básicamente vencer al dealer con las cinco cartas que nos reparten.
La mesa de poker caribeño, normalmente ofrece un jackpot progresivo, que se suele mostrar en una pantalla que está visible en la propia mesa. Ese jackpot del que hablamos, puede que esté ligado a otras mesas del mismo juego que se encuentren en el casino o en la cadena a la que pertenezca el casino. Cada jugador se sienta en la mesa y delante de él tiene una ranura destinada al jackpot progresivo y detrás de ésta, un espacio para el Ante y el Bet, nombre que reciben las apuestas. La ranura es para aquellos jugadores que deseen jugar con el jackpot progresivo, pudiéndolo hacer por $1, lo cual es una apuesta que no tiene nada que ver con las otras, independiente.
REGLAS DEL POKER CARIBEÑO
La partida comienza con nuestras fichas, estableciéndose la cantidad antes de que se repartan las cartas. Cada jugador tiene que decidir qué cantidad apuesta a la mano que va a venir y depositar esa apuesta en el espacio “Ante”. Los jugadores, llegado este punto, también tienen que decidir si quieren apostar para el jackpot progresivo y, si es así, deben introducir una moneda de un dólar (repartida por el dealer a cambio de fichas o dinero) en la ranura. Los jugadores que tengan posibilidad de ganar el jackpot progresivo o cualquier parte del mismo, lo sabrán porque así se lo indicarán unas luces que iluminan la ranura de su asiento, esos son los jugadores que participan en esta parte del juego para la próxima mano.
Acto seguido, se reparten cinco cartas, todas boca abajo, por parte del dealer. El dealer también se reparte a él mismo otras cinco, cuatro de las cuales estarán boca abajo y una quinta boca arriba que podrán ver todos los jugadores. Después de esto, es el turno de mirar nuestras cartas y decidir si vamos a jugar o si por el contrario nos retiramos. Los jugadores que se retiren, perderán su apuesta “Ante” y el dólar que habían jugado al jackpot progresivo, por lo que hay un incentivo para sentarse a jugar de verdad en lugar de quedarse esperando a que llegue la mano ganadora. Si decidimos jugar, lo que tenemos que hacer es apostar dos veces la cantidad que habíamos colocado en la casilla del “Ante”, colocando la nueva apuesta en la casilla “Bet”. Esto es el “ir” o call de los demás juegos de poker.
Una vez que los jugadores han decidido si juegan o si se retiran, el dealer muestra sus cartas. Tenemos la ventaja de haber visto una de sus cartas antes de apostar, por lo que se puede decir que tenemos un pequeño punto a nuestro favor en este sentido, pero el dealer tiene también la ventaja de que se tiene que clasificar para poder ver las cartas de sus contrincantes, los jugadores de la mesa. Para poder clasificarse, tiene que tener un A-K o una mano superior. Si el dealer no se clasifica, tengamos lo que tengamos, recibiremos el doble de nuestra apuesta “Ante”, pero nuestra apuesta “Bet” nos será devuelta sin ninguna ganancia. Si el dealer se clasifica, (con A-K o algo mejor), él mismo dará la vuelta a nuestras cartas para ver si tenemos una mano superior que la casa. Si es así, recibiremos un múltiplo de nuestra apuesta, dependiendo en la tabla de ganancias establecida en la mesa en la que nos hemos sentado.
El jackpot progresivo es un juego completamente separado del que estamos jugando en la mesa, que sigue sin importar que el dealer se clasifique o no. Una victoria “progresiva” ocurre si nos reparten un color en las cinco cartas que nos han dado o algo superior. Si tenemos la suerte de juntar una mano así, ganaremos el acumulado que se muestra en las pantallas a parte de lo que ganemos por nuestras apuestas en la mesa que se ha explicado con anterioridad.
ESTRATEGIA DEL POKER CARIBEÑO
Como en cualquier casino, la casa tiene ciertas ventajas, pero al final, la que decide quien va a ser el ganador es la suerte. Como parte de la estrategia, lo que importa es saber reconocer las posibilidades que ofrecen las diferentes combinaciones de cartas que recibimos. Muchos jugadores prefieren no jugar con simples parejas tales como 2-2, 3-3 y 4-4, pero son incluso más reacios a hacerlo con cartas como A-K, ya que suelen perder. De hecho, se trata de una afirmación a la que no le falta parte de verdad, se perderán más manos con estas combinaciones de las que se van a ganar, pero lo que pasa es que muchos jugadores no terminan de darse cuenta que retirarse también significa perder. La cuestión es que con estas cartas, lo mejor que podemos hacer es apostar, ya que a largo plazo descubriremos que es nuestra opción más interesante.
La decision de jugar el jackpot progresivo por $1 dependerá en lo que valga ese jackpot progresivo en cuestión. Si la pantalla marca más de $30,000, en nuestra opinión es una muy buena jugada. El problema con el análisis estadístico, sin embargo, es que si va a ser nuestro día de suerte, podríamos ganar grandes cantidades de dinero jugando al progresivo. Puedo decir honestamente que lamento no haber jugado al progresivo en una ocasión que tuve K-K-K-K-8, un sentimiento que se vuelve aún peor al decir que el dealer ni siquiera se clasificó. Lección aprendida, eso lo puedo asegurar.
el Wednesday, 12 de marzo de 2008 a las 11:53 y está clasificada bajo: Artículos, Poker.
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