Blog de Poker

¡Bono del 100% hasta $500 en Titan Poker!

Lee nuestro anц║lisis de Titan Poker


¡Bono de $100 para nuevos jugadores!

Lee nuestro anц║lisis de Everest Poker


¡Bonus de 500$ nuevo jugador!

Lee nuestro anц║lisis de Bet365


¡Bono del 100% hasta 400 euros por primer depósito en Pacific Poker!

Lee nuestro anц║lisis de Pacific Poker


¡100% hasta 300 euros en bonificaciones!

Lee nuestro anц║lisis de CD Poker


¡Bono de bienvenida de hasta 450 €!

Lee nuestro anц║lisis de William Hill Poker



Archivo de March de 2008


« Entradas anterioresEntradas siguientes »
Poker
24 de March de 2008
 

Cuando algunos jugadores profesionales les cuentan a sus amigos o familiares que se van a dedicar a jugar al poker profesionalmente, la mayoría de ellos se quedan absolutamente espantados. La figura del jugador de poker no está bien vista socialmente, y esto es fundamentalmente porque la gente no se cree que se pueda jugar al poker mejor que los demás y convertir el juego en una profesión. El cine por otra parte no ayuda. Las figuras del tahúr, del tramposo o del pistolero están sólidamente unidas al poker. Por si fuera poco, el juego puede convertirse en una peligrosa adicción y, la posibilidad del fracaso que todo proyecto conlleva, en el caso del profesional del juego tiene un peligro añadido, la de convertirse en un ludópata. Es por eso que las madres presumen que su hijo haya acabado la carrera de filología aramea, en la que apoyaron incondicionalmente al niño y ocultan que juegue al poker, cuando no intentan evitarlo.

Otro motivo es sencillamente la envidia. La totalidad de jugadores de tragaperras, bingos, casinos, etc., son perdedores y asumen que ese debe ser el destino del jugador. Sólo la banca está autorizada a ganar dinero. Cuando de repente llegue un niñato a decirles que jugando al poker gana diez veces más que su primo, el que estudió filología aramea, que trabaja en unos grandes almacenes vendiendo calcetines, es cuando menos, una provocación.

Y, sin embargo, hay montones de esos niñatos que disfrutan de su juventud gracias al dinero que les da el poker. En los países escandinavos no es raro ver coches de lujo, pagados con las ganancias del poker, en los aparcamientos de las universidades. Son estudiantes que se han convertido en cuasi-profesionales. Muchos de ellos acabarán sus carreras, mayoritariamente de ingeniería, no de filología, y dejarán el juego como una simple afición, otros seguirán profesionalmente, pero todos ellos recordarán con cariño aquellos años de la universidad.

Y, ¿qué hace falta para convertirse en un jugador de poker profesional?

En primer lugar, lógicamente, jugar bien. Parece que esto debería ser el 90% del asunto. Pues no, ni mucho menos, jugar bien es condición necesaria, pero no suficiente para ser un profesional. Imprescindible es la autodisciplina. La salud, tanto física como psíquica es muy importante. Piensa que por ejemplo en las World Series Of Poker, WSOP, que se juegan en Las Vegas, son varios días de torneos, con sesiones de más de doce horas. Sin una buena forma física, el torneo se convierte en un infierno. De hecho, muchos jugadores profesionales, tienen entrenadores personales que se ocupan de su estado físico. Y aquí un detalle muy de moda actualmente, el tabaco. Aunque el tabaco está totalmente asociado al poker, en la casi totalidad de sitios de poker no está permitido fumar, lo cual genera una significativa desventaja a aquellos que sean fumadores. El equilibrio psíquico es también fundamental para poder soportar todas las tensiones del trabajo que hemos elegido, y es que no creo que haya muchos trabajos más estresantes que jugar al poker. Diego fue profesor durante quince años, el trabajo de la docencia dicen que es estresante, Diego decía que lo estresante era acabar la clase y hacer cualquiera de sus otras actividades, entre las que el poker tenía un lugar preferente. Además la salud psíquica nos va a permitir encajar mejor las malas rachas de suerte que tan frecuentemente nos vamos a encontrar.

¿Por qué decimos que los que ya juegan lo ven todo muy fácil? Porque como ya saben jugar, tienden a pensar que ya tienen casi todo. La autodisciplina la consideran importante, pero la dan por hecha, y aquí está el gran error.

La mayoría de los jugadores somos

muchísimo

menos disciplinados de lo que nos creemos.

La indisciplina nos lleva de un lado a jugar peor, con lo que estamos fallando en el primer requisito de jugar bien, pero sobre todo nos mete en líos, que más tarde o más temprano son los que acaban con nosotros.

CONOCERTE A TI Y A TUS ADVERSARIOS

Una vez que hayas leído libros, artículos, páginas de internet, etc, etc, y empieces a jugar… ¿estás seguro de que jugarás perfecto y no cometerás errores? Si respondes sí, es mejor que no empieces. Todos los jugadores cometemos errores, incluso los mejores, pero lo importante es tener la disciplina de repasar nuestro juego para saber qué errores cometemos y corregirlos.

En poker hay dos tipos de errores, los ocasionales y los sistemáticos. Los ocasionales son debidos a simples despistes, generalmente debidos al hecho de jugar en varias mesas al mismo tiempo. No tienen mayor importancia, aunque cuesten dinero, siempre que no se conviertan en algo usual. Los graves son los sistemáticos, que son los errores que cometemos sin darnos cuenta de que los cometemos o sin saber que son errores. Y dentro de los errores sistemáticos podemos hablar de errores de jugada particular o errores de juego general.

Los errores de jugada son los ocasionados por las corazonadas puntuales, del estilo, “ésta no tengo que jugarla pero me encanta este K9 de corazones”. Tienen la ventaja de que son fácilmente detectables, aunque en algunos jugadores son difíciles de corregir. Como verás, entramos de nuevo en el terreno de la autodisciplina.

Los errores de juego son más difíciles de detectar. Si estás yendo un poco más de lo correcto a ver el Flop, seguramente no serás consciente de ello. Si te empeñas en ganar cuando ya estás en combate, tampoco, y al final te vas a quedar pelado, aun opinando que has jugado bien. En otras palabras, habrás perdido sin saber por qué.

Pues bien, hay un instrumento que nos permite analizar nuestro juego, el Pokertracker. Se trata de una base de datos en Microsoft Access que analiza en la partida en la que estamos jugando más parámetros de los que podemos imaginar. Para obtener el pokertracker y sobretodo para aprender a manejarlo, hay muchos tutoriales con descargas en internet al alcance de cualquiera.

La primera y más importante función del Pokertracker es la de analizar los parámetros de nuestro juego. Los más importantes son el porcentaje de veces que pagamos para ver el Flop, (Vol. Put $ In the Pot), el porcentaje de veces que subimos antes del Flop, (PF Raise %), el porcentaje de veces que vamos hasta el final, (Went to SD %) y el porcentaje de veces que ganamos cuando llegamos al final, (Won $ at SD %), además de por supuesto darnos información de las manos jugadas, (Total Hands), la cantidad ganada, (Amount Won), etcétera.

Poker
18 de March de 2008
 

Como principiante, hay mucho que ganar escogiendo el tipo de mesa adecuado para nuestras necesidades. También, para beneficiarnos al máximo de la gran cantidad de bonos y promociones que podemos encontrar ahí fuera, deberíamos meternos en, por lo menos, tres o cuatro salas. A continuación podemos ver una explicación de cómo elegir bien la sala en la que vamos a jugar al poker.

Bonos y promociones

Para empezar, lo que deberíamos hacer es tantear el mercado de las salas de poker para ver si ofrecen bonos y otras promociones, ya que esto va a ser importante a la hora de entrar.

Competición suave

Hay que estar seguro de buscar una competición que sea “suave”, donde las partidas sean relajadas, con gente amigable y un tanto… “pasivas”. No es tan divertido como sentarse en mesas en las que podamos encontrar jugadores agresivos, rápidos y experimentados, pero seguramente ahí perderíamos dinero. Las salas de poker con las mesas más relajadas son normalmente las que mas mercado ofrecen y las más atractivas para los nuevos jugadores. Atraen a la mayor parte de novatos y jugadores de todo tipo, lo que hace que sea más fácil sobrevivir en este tipo de juego y que no sea complicado iniciarse.

Software

El software de algunas salas de poker ofrece una apariencia más agradable y un juego, por consiguiente, en el que vamos a encontrarnos mejor, y ésta es una parte de nuestra experiencia en el poker que no debemos dejar de lado, ya que después de unas horas jugando, se nota y aprecia la diferencia entre estar en un sitio de poker u otro, entre ver unos gráficos decentes y una velocidad de software más que aceptable o no.

El software de las salas de poker varía en velocidad, sonido, gráficos y otros aspectos. Sin embargo, lo que más importa es que algunas salas de poker tienen una jugabilidad mucho mejor que otras, permitiéndonos jugar en varias mesas simultáneamente y sin apenas retardo. Además de esto, algunas salas de poker nos dan la oportunidad de representarnos a nosotros mismos en la mesa donde estamos jugando con una foto que hayamos subido previamente o elegir entre varios avatares disponibles. Éstas y otras características son las que pueden influir en nuestra decisión de jugar en una sala o en otra.

Selección de juegos con límites bajos

La selección de partidas con límites bajos en los juegos con dinero de bote fijo de Texas Hold’em y torneos (y puede que otras variantes del juego) es algo que se convertirá en una cosa muy importante para nosotros. La cantidad de jugadores y la selección de juego es algo que va de la mano, pero algunas de las salas se centran en ofrecer una gama más variada de partidas y sobre todo, unos límites más bajos.

Poker
17 de March de 2008
 

En un mundo perfecto, tendríamos que dominar a cualquier jugador que se sentara en una mesa en la que estuviéramos nosotros. Desafortunadamente, de vez en cuando, veremos que no somos el pez gordo de la mesa.

Tanto si sucede por tener mala suerte al sentarnos en la mesa de un torneo, por saltar a un límite más fuerte o simplemente por la falta de experiencia, habrá veces en las que seamos los jugadores con menos experiencia de la mesa.

Aunque no se trata de la situación ideal para jugar, hay cosas que podemos hacer para nivelar un poco las opciones.

La imagen en la mesa/Respeto

El poker es un juego de información. Extraemos y deducimos la mayor cantidad de información posible de un jugador o de una mano para tomar decisiones con un poco de criterio. Siendo un desconocido que llega a la mesa en la que hay jugadores profesionales, comenzamos el juego con bastante más información que nuestros rivales.

Tan sólo con saber el nivel del juego en el que nuestros contrincantes están jugando, nos da una idea de la manera en que estos rivales van a jugar cada mano. Al mismo tiempo, ellos no tienen ni idea de quienes somos o de cómo jugamos. En esta situación, lo recomendable es cultivar una imagen fuerte en la mesa para luego poder explotarla.

La mayoría de los jugadores amateur que se sientan con profesionales en una mesa, intentan dar la apariencia de duros, esperando por una buena mano que les ayude. Si no nos sentimos seguros jugando contra los rivales que tenemos delante, lo que va a terminar pasando es que al final sólo juguemos las manos en las que nuestras cartas sean notablemente buenas.

Si nos sentamos y sin hacer nada de ruido pasamos varias manos, sólo mostrando las cartas cuando llevamos manos estupendas, asumirán que eres uno de esos jugadores y se olvidarán de ti en la mesa. Una vez que nos hayan catalogado como un jugador duro y extremadamente cauto, utilizarán eso en nuestra contra, pero seguramente se retiren cuando hagamos una apuesta un poco importante.

La imagen que el jugador profesional crea de nosotros, nos dará rienda suelta para jugar con faroles siempre que nos dé la gana. El tamaño de los faroles y de los botes que podamos conseguir será pequeño si lo comparamos con el resto de apuestas que se producen en la mesa. Si no somos lo suficientemente buenos para jugarnos el dinero con los profesionales, entonces tenemos que estar contentos de conseguir un poco menos de dinero jugando con un poco menos de riesgo.

Valor del precio de entrada (Buy-In)

Una cosa que hay que tener en cuenta es el precio de entrada a un torneo. Una mesa en la que haya que pagar $10,000 para entrar es una cantidad de dinero considerable para la mayoría de los jugadores. Se trata de un número que muchos no pueden permitirse el lujo, o no quieren hacerlo, de perder.

Si no nos podemos permitir perder el dinero que puede que lleguemos a perder, estaremos jugando asustados. Esto significa que tendremos miedo y que no seremos capaces de tomar las decisiones correctas, empujados por el temor de perder el fondo.

Al mismo tiempo, una entrada de $10,000 puede ser una media de lo más normal para muchos de los profesionales. Incluso si hacemos lo que puede parecer un farol brillante, los jugadores puede que igualen apuestas muy grandes simplemente pensando que hay una pequeña posibilidad de que estemos jugando con un farol. Puede que incluso les de igual perder el bote con tal de ver la mano que llevamos.

Si de verdad va a ser un trauma el hecho de perder el dinero que está en juego, entonces no deberíamos jugárnoslo. Si aún así estamos en la mesa jugándonos ese dinero, lo mejor que podemos hacer es convencer a los demás jugadores de la mesa de que nos da igual la posibilidad de perderlo.

Para hacer esto, deberíamos hacer el mismo movimiento del que habla Doyle Brunson en Super/System 2 en la sección de torneos Sin Límite (No-Limit). Cuando estamos en una situación en la que sabemos que vamos por delante o el otro jugador no va a igualar nuestra apuesta, es bueno para la mesa ver que apostamos todo lo que nos queda.

Si estamos seguros de que el otro jugador no va a igualar nuestra apuesta, meterlo todo puede transmitir una imagen de que queremos jugárnoslo todo a cara o cruz en cualquier momento. Esta imagen va a obligar a los jugadores a pensárselo dos veces a la hora de igualar nuestra apuesta o hacer cualquier movimiento que tenga que ver con nosotros.

El factor pardillo y las cartas que asustan

Si obviamente somos el jugador amateur de la mesa, todos los demás jugadores, por regla nos van a infravalorar. Si piensan que somos unos pardillos, abrirán un poco su juego para tantearnos. Hay que dejarles creer que somos peores de lo que realmente somos para luego meterles un buen sablazo.

La mayoría de los pardillos comparten una serie de características en su juego. La más común es que van a intentar perseguir la oportunidad de hacer un color a cualquier precio y les encanta igualar apuestas teniendo un as y retirarse viendo que no son ellos quienes lo tienen. Esto tiene sentido, ya que el as es la carta más alta de la baraja. No se puede ganar a la carta más alta – ¡¡ES LA MÁS ALTA!!

Teniendo esto en cuenta, podemos utilizarlo para hacer faroles con esas cartas. Si estamos persiguiendo una escalera y al final no nos sale y lo que sale es una posibilidad de color con las cartas que hay en la mesa, podemos convencer fácilmente a los demás jugadores de que tenemos ese color.

Creyendo que somos unos pardillos, junto con el hecho de jugar la mano como si tuviéramos ese color, hará muy difícil que igualen ese farol. Puede pasar lo mismo con un as. Un jugador muy bueno que piense que somos unos principiantes, dejará de lado muchas manos si hacemos creer que tenemos un as en la mano que va a juntarse con el que hay en la mesa.

Cuando estoy jugando en mesas de poco dinero con varios principiantes, tengo una regla de oro: “NO HAY QUE JUGAR CONTRA UN AS”

Casi automáticamente me retiro aún teniendo KK cuando sale un as en la mesa. Contra jugadores más fuertes, debería tener un poco más de información antes de asumir que he perdido la mano en la misma situación.

Si la imagen que tienen de nosotros es la misma que de uno de los principiantes, podemos jugar con los ases. Si siempre jugamos como si tuviéramos las cartas combinadas y el as, puede que veamos cómo nos llevamos muchos botes de farol en una misma sesión de juego. Cuantos más botes nos llevemos de esta manera, la gente pensará más que realmente estamos jugando con las cartas que aparentamos.

Hay que recordar siempre que si alguien nos sigue el farol y el resto de la mesa ve que en realidad no teníamos esas cartas que hacían color o escalera o lo que fuera, se ha acabado la función. Es hora de ajustarse un poco y cambiar de marcha por lo menos mientras el resto de jugadores se relaja, pensando que ya nos tienen etiquetados.

No hay que hacernos a nosotros mismos perder

Es fácil que la sensación que se respira en la mesa nos contagie. En una mesa llena de jugadores, es común encontrarnos inmersos de repente en sintonía con los demás. Lo que tenemos que hacer es jugar de una manera y con un nivel en el que nos encontremos a gusto.

Nadie puede meter un gol desde el corner la primera vez que coge un balón de fútbol. No hay que pensar que podemos ganar a un profesional la primera vez que jugamos.

Normalmente se encuentra a los amateurs haciendo unos faroles muy elaborados, o igualando unas apuestas que casi no se pueden permitir, intentando probar así lo buenos que son. Hay que esperar hasta estar seguro de que podemos hacer algo bueno y entonces, cuando tengamos de verdad la esperanza, imponernos de manera brillante.

El poker se trata de un juego de habilidad con un punto de suerte. Nuestro objetivo cuando nos sentamos en una mesa es intentar quitar ese punto de suerte o por lo menos reducirlo a la mínima expresión. La persona que haga esto mejor, va a forzar a los demás a rendirse o jugar simplemente al amparo de la suerte.

Lo único que podemos hacer siendo principiantes para ganarle un poco de cancha a un profesional o un jugador con mucha más experiencia que nosotros es hacerles creer que estamos jugando de una manera ligeramente diferente a la que realmente estamos empleando. Será sólo una pequeña ayuda, pero puede que sea suficiente para mantenernos en la mesa con dignidad, nunca se sabe.

Poker
14 de March de 2008
 

Decidiendo las manos en las que vamos a jugar

La posición es un concepto clave en el poker y es particularmente importante cuando jugamos con límite de bote o sin límite. Su importancia aumenta cuando jugamos a variantes que tienen flop como el Hold’em o el Omaha, ya que la posición que tenemos es la que se va a mantener durante todas las rondas de apuestas.

Cuando nos sentamos en una posición de las que se llaman próximas, tendremos que hablar de los primeros en la mano y, de esta manera, no vamos a tener mucha información de los demás jugadores que nos acompañan en la mesa y que están en posiciones más atrasadas que la nuestra. Ocasionalmente, podremos hablar después en una mano cuando ha habido alguna subida para igualar la apuesta. Consecuentemente, nos veremos obligados a retirarnos en una mano en la que previamente ya hemos invertido dinero. Si hablamos después que los demás, vemos qué posibilidades de bote tenemos en esa mano y también tenemos la oportunidad de hablar más tarde en las rondas de apuestas venideras. Esto significa que podremos jugar más manos cuando estamos en una posición retrasada que cuando estamos en una adelantada.

Cuando tenemos que decidir sobre qué manos jugar, la posición es siempre un factor a tener en cuenta. Por ejemplo, cuando estamos jugando a Texas Hold’em deberíamos ser extremadamente cautos cuando lo hacemos “under the gun” (los primeros en el pre-flop) y añadir manos cuando nuestra posición mejore.

Lanzando faroles

Cuando nos sentamos en una posición retrasada, tendremos más oportunidades de lanzar faroles. Por ejemplo, cuando los demás jugadores sólo han igualado la apuesta, tenemos la oportunidad de apostar o de ver la siguiente carta de manera gratuita. Una posición retrasada también ofrece más oportunidades para lanzar semi-faroles. Esto significa apostar o subir las apuestas con manos que no tienen por qué ser las mejores, pero que tienen muchas posibilidades de mejorar para convertirse en la mano ganadora. Si todo el mundo se ha retirado y nosotros nos sentamos en una posición retrasada, podemos subir las apuestas con manos con las que nunca igualaríamos desde una posición cercana al dealer, porque aquí tenemos la oportunidad de ganar las ciegas y las apuestas que no hayan sido vistas.

Juego cauteloso o “alegre”

Si la partida está muy “suelta” y no hay muchas subidas en el pre-flop, la posición no tiene tanta importancia como en una mesa en la que se juega de modo agresivo y a la espera. Esto se debe al hecho de que podemos jugar esperando a que nos salga algo bueno para nuestra mano desde una posición cercana al dealer y seguir esperando en cierta manera a conseguirlo sin que el bote se incremente demasiado. Si el juego es de esos agresivos y en los que nadie hace grandes movimientos, deberemos ser cautos desde una posición próxima.

Un ejemplo

Tomemos un ejemplo de Hold’em, cuando teniendo la peor posición nos puede costar el bote. Tenemos A-5 y nuestro oponente, que tiene una mejor posición, tiene 7-8. Estamos mano a mano y el flop es K-9-6. Apostamos como semi-farol con nuestras opciones de color y una overcard (una carta de mayor valor que las que hay en la mesa). Nuestro rival ve la apuesta con una opción de escalera cerrada. En el turn sale J, que no vale para ninguno de los dos jugadores. Volvemos a apostar con la esperanza de que nuestro contrincante se retire habiendo conseguido una pareja de nueves o de seises. Nuestro oponente vuelve a igualar y en el river sale 2. Pasamos y nuestro rival apuesta.

No hay ninguna posibilidad de que podamos ver esa apuesta con sólo un as como carta alta, por lo que estamos obligados a retirarnos con algo que era la mano ganadora. En otras palabras, acabamos de perder un bote simplemente por el hecho de tener una peor posición que nuestro rival.

Jugadores sueltos o cautos

En una mesa ideal, nos gustaría tener a los jugadores sueltos y pasivos a nuestra derecha y a los cautos y agresivos a nuestra izquierda. Los jugadores sueltos van a igualar las apuestas en muchas más manos y nos van a dar más oportunidades de ganar el bote ya que tenemos una posición mejor que la suya. Esencialmente, esta posición nos brinda una excelente oportunidad para enriquecernos con sus errores. Tener a los jugadores cautos a nuestra izquierda significa que tenemos la posibilidad de robar sus ciegas y de ganar mas botes apostándoles con faroles.

Poker
12 de March de 2008
 

El poker caribeño se trata de un juego que se practica en una mesa semicircular en el que pueden jugar de tres a cinco jugadores, todos ellos frente al repartidor o dealer usando un mazo normal de 52 cartas. El objetivo del juego es básicamente vencer al dealer con las cinco cartas que nos reparten.

La mesa de poker caribeño, normalmente ofrece un jackpot progresivo, que se suele mostrar en una pantalla que está visible en la propia mesa. Ese jackpot del que hablamos, puede que esté ligado a otras mesas del mismo juego que se encuentren en el casino o en la cadena a la que pertenezca el casino. Cada jugador se sienta en la mesa y delante de él tiene una ranura destinada al jackpot progresivo y detrás de ésta, un espacio para el Ante y el Bet, nombre que reciben las apuestas. La ranura es para aquellos jugadores que deseen jugar con el jackpot progresivo, pudiéndolo hacer por $1, lo cual es una apuesta que no tiene nada que ver con las otras, independiente.


REGLAS DEL POKER CARIBEÑO

La partida comienza con nuestras fichas, estableciéndose la cantidad antes de que se repartan las cartas. Cada jugador tiene que decidir qué cantidad apuesta a la mano que va a venir y depositar esa apuesta en el espacio “Ante”. Los jugadores, llegado este punto, también tienen que decidir si quieren apostar para el jackpot progresivo y, si es así, deben introducir una moneda de un dólar (repartida por el dealer a cambio de fichas o dinero) en la ranura. Los jugadores que tengan posibilidad de ganar el jackpot progresivo o cualquier parte del mismo, lo sabrán porque así se lo indicarán unas luces que iluminan la ranura de su asiento, esos son los jugadores que participan en esta parte del juego para la próxima mano.

Acto seguido, se reparten cinco cartas, todas boca abajo, por parte del dealer. El dealer también se reparte a él mismo otras cinco, cuatro de las cuales estarán boca abajo y una quinta boca arriba que podrán ver todos los jugadores. Después de esto, es el turno de mirar nuestras cartas y decidir si vamos a jugar o si por el contrario nos retiramos. Los jugadores que se retiren, perderán su apuesta “Ante” y el dólar que habían jugado al jackpot progresivo, por lo que hay un incentivo para sentarse a jugar de verdad en lugar de quedarse esperando a que llegue la mano ganadora. Si decidimos jugar, lo que tenemos que hacer es apostar dos veces la cantidad que habíamos colocado en la casilla del “Ante”, colocando la nueva apuesta en la casilla “Bet”. Esto es el “ir” o call de los demás juegos de poker.

Una vez que los jugadores han decidido si juegan o si se retiran, el dealer muestra sus cartas. Tenemos la ventaja de haber visto una de sus cartas antes de apostar, por lo que se puede decir que tenemos un pequeño punto a nuestro favor en este sentido, pero el dealer tiene también la ventaja de que se tiene que clasificar para poder ver las cartas de sus contrincantes, los jugadores de la mesa. Para poder clasificarse, tiene que tener un A-K o una mano superior. Si el dealer no se clasifica, tengamos lo que tengamos, recibiremos el doble de nuestra apuesta “Ante”, pero nuestra apuesta “Bet” nos será devuelta sin ninguna ganancia. Si el dealer se clasifica, (con A-K o algo mejor), él mismo dará la vuelta a nuestras cartas para ver si tenemos una mano superior que la casa. Si es así, recibiremos un múltiplo de nuestra apuesta, dependiendo en la tabla de ganancias establecida en la mesa en la que nos hemos sentado.

El jackpot progresivo es un juego completamente separado del que estamos jugando en la mesa, que sigue sin importar que el dealer se clasifique o no. Una victoria “progresiva” ocurre si nos reparten un color en las cinco cartas que nos han dado o algo superior. Si tenemos la suerte de juntar una mano así, ganaremos el acumulado que se muestra en las pantallas a parte de lo que ganemos por nuestras apuestas en la mesa que se ha explicado con anterioridad.


ESTRATEGIA DEL POKER CARIBEÑO

Como en cualquier casino, la casa tiene ciertas ventajas, pero al final, la que decide quien va a ser el ganador es la suerte. Como parte de la estrategia, lo que importa es saber reconocer las posibilidades que ofrecen las diferentes combinaciones de cartas que recibimos. Muchos jugadores prefieren no jugar con simples parejas tales como 2-2, 3-3 y 4-4, pero son incluso más reacios a hacerlo con cartas como A-K, ya que suelen perder. De hecho, se trata de una afirmación a la que no le falta parte de verdad, se perderán más manos con estas combinaciones de las que se van a ganar, pero lo que pasa es que muchos jugadores no terminan de darse cuenta que retirarse también significa perder. La cuestión es que con estas cartas, lo mejor que podemos hacer es apostar, ya que a largo plazo descubriremos que es nuestra opción más interesante.

La decision de jugar el jackpot progresivo por $1 dependerá en lo que valga ese jackpot progresivo en cuestión. Si la pantalla marca más de $30,000, en nuestra opinión es una muy buena jugada. El problema con el análisis estadístico, sin embargo, es que si va a ser nuestro día de suerte, podríamos ganar grandes cantidades de dinero jugando al progresivo. Puedo decir honestamente que lamento no haber jugado al progresivo en una ocasión que tuve K-K-K-K-8, un sentimiento que se vuelve aún peor al decir que el dealer ni siquiera se clasificó. Lección aprendida, eso lo puedo asegurar.


« Entradas anterioresEntradas siguientes »