Blog de Poker

¡Bono del 100% hasta $200 en Titan Poker!


¡Bono del 100% hasta 400 euros por primer depósito en Pacific Poker!


¡100% hasta 300 euros en bonificaciones!


« Copa PokerNews Austria IIControlar el tamaño del bote en Hold’em II »
Poker
2 de mayo de 2008
 

Vamos a poner un ejemplo, pagamos la ciega grande y tenemos pareja de AA. El jugador que tiene que poner la ciega pequeña paga la apuesta y en el flop salen unas cartas que nos favorecen mucho como podrían ser 77J. Apostamos casi el tamaño del bote, y cuando habla el jugador que anteriormente tuvo que poner la ciega pequeña, iguala nuestra apuesta. En el turn no sale nada importante, un 2, pasando el jugador que había pagado la ciega pequeña. En el bote ahora mismo hay 2000 fichas y cada uno tenemos otras 8000, ¿qué es lo que hay que hacer ahora?

Controlar el bote

Basándonos en el ejemplo anterior, podríamos decir que se trata de una de esas situaciones en las que a pesar de tener una muy buena mano (pareja de AA) lo mejor sería pasar en las apuestas del turn. Hay una pequeña posibilidad de que el otro jugador tenga una jugada mejor que la nuestra, teniendo un 7 en las manos o una pareja de J que harían trío con lo que hay sobre la mesa. Si nos decidimos a apostar en el turn, hay que estar preparado para cualquier cosa, ya que puede que terminemos la ronda de apuestas con todas las fichas en el centro de la mesa y perderlo todo.


Debido a que el número de manos con las que nuestro oponente nos puede ganar no es demasiado grande, podemos considerar todas las posibilidades antes de apostar. Tenemos AJ, KJ y QJ además de alguna posible pareja de tamaño medio como sería 99 o 88. De todas formas, existe una posibilidad, aunque sea pequeña de que se de un trío de sietes o de jotas, lo que nos puede ayudar a dar el paso y pasar en ese turno de apuestas. Si además de esto nuestro jugador está jugando lento, hay posibilidades de que la mano que tiene sea buena, lo que encajaría con el trío de 777 del que estamos hablando. En el Flop, si un contrincante posee AJ o algo similar, haría un check-raise, por lo que un call empieza a ser algo preocupante.


También hay otra cosa que debemos considerar puesto que es importante para tener en cuenta y decantarse por un check y es que nuestro oponente no puede estar esperando por un proyecto de “algo”, por lo que ofrecer una carta gratis no tiene por qué preocuparnos lo más mínimo.


Alguien puede pensar que el hecho de pasar teniendo esas cartas es algo cobarde o hace que no obtengamos todo el beneficio que podríamos haber obtenido de unas cartas tan buenas como pareja de AA de mano. No creas que es así. Haciendo un check en el turn estamos ocultando nuestra mano a la perfección y da la impresión de que somos débiles, con algo de poco valor en las manos. Vamos a recuperar todo esto que estamos dejando de ganar en el turn cuando nos toque hablar en el river. Para poder justificar esta acción del turn (hacer check), vamos a ver las posibilidades que se pueden formar en el river examinando las posibles manos que puede tener nuestro rival, simulando que tiene una jota, un siete o por ejemplo, un as.


Trío de sietes o superior


Si nuestro oponente tiene una carta que puede con nuestros dos A, cuando le llegue el momento de apostar va a pegar fuerte en el river, que no le hemos dado la posibilidad de subir ninguna apuesta cuando tocó apostar en el turn. Esta apuesta la tenemos que pagar, ya que él no sabe qué cartas tenemos y apostaría con muchas posibilidades de cartas en sus manos que nosotros vencemos, pero si al final perdemos, perderemos muchas menos fichas que si hubiéramos empezado con la acción en el turn en lugar de en el river, que de haber apostado antes, nuestro rival subiría nuestra apuesta y nos habría puesto en una situación un poco complicada. Es complicada porque no jugamos normalmente y puede que cometamos un error, el otro jugador nos está dando literalmente la posibilidad de cometer un error. Podríamos igualar su apuesta y luego ver que tenemos una mano peor o lo que es peor, nos podríamos tirar y luego ver que lo único que tenía era un AJ.

Minimizar las posibles consecuencias negativas

Por todo esto, lo que estamos haciendo y lo más importante en estos momentos es no enseñar las cartas que llevamos en la mano, ya que si nuestro rival sabe que llevamos un mano fuerte pero la suya es presumiblemente mayor, nos va a hacer una apuesta grande sabiendo que al tener buenas cartas vamos a jugar, pero en cambio si le hacemos creer que nuestras cartas no son nada del otro mundo, su apuesta será floja para no espantarnos y que entremos en el juego.

Oponente con J o pareja

Pensamos que nuestro rival tiene una mano que esta entre estas posibilidades de cartas, vamos a ponerle en juego QJ. Si consideramos un poco la estadística, es muy poco probable que nos igualen una apuesta fuerte que hagamos en el Flop o en el river, se retirarían en algún momento de la mano. Muchos de ellos se retirarán en el turn, sin posibilidad de sacarles ni una ficha más de las que ya hemos obtenido.


Si pasamos en el turn, la historia cambia y mucho, nuestros rivales pensarán que lo que estábamos haciendo antes era echarnos un farol, no sólo nos igualarán nuestra apuesta, sino que probablemente la subirán a modo de “reprimenda”.


Ponerse en el lugar de nuestro rival


Parémonos a pensar sólo un momento en los movimientos que estamos haciendo y qué es lo que creeríamos si viéramos a un rival frente a nosotros jugando con nuestros movimientos. Lo que pensaríamos es que el tipo que está en frente no tiene nada en la mano y nos está intentando presionar para que no nos atrevamos a igualar su apuesta y tiremos las cartas.

Seguir sacando beneficio

Al haber pasado en el turn hemos conseguido varias cosas. Una es salir de una posible trampa que supondría la existencia en las manos de nuestro rival un 7, pero además estamos aumentando las posibles ganancias, ya que no hay nada mejor que un rival que nos subestime. Es por esto que muchos jugadores profesionales apoyan que el apostar-pasar-apostar es una muy buena táctica cuando lo que tenemos es una mano fuerte.


También se pueden dar las circunstancias que harían que sacásemos más partido de esta mano. Si nuestro oponente hace una apuesta de 1200 fichas cuando estamos en el river (lo que supondría algo más de la mitad del bote), a pesar del hecho que puede que tengamos una mano inferior, puede ser bueno que continuemos la apuesta, siempre y cuando tengamos la inteligencia de retirarnos si nuestro rival vuelve a subir, lo que sería una señal inequívoca de que estamos por debajo.

Un jugador que no nos conviene


Cuando estemos jugando contra ese tipo de jugador que ve todo tipo de apuestas y que se conoce con el nombre de calling station, esta manera de jugar no va a ser tan rentable y valiosa como cuando juguemos contra un oponente que podamos considerar… mejor. Si reconocemos que se trata de uno de ellos, hay que asumir entonces el riesgo de que tenga un 7 y seguir apostando para sacarle todo lo que podamos.


el Friday, 2 de mayo de 2008 a las 20:27 y está clasificada bajo: Estrategia. Puede hacer un seguimiento de los comentarios de esta entrada gracias al feed RSS 2.0. Puede dejar un comentario, o enviar un trackback desde su sitio.

Deje un comentario