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Archivo de la categoría "Estrategia"
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| 31 de marzo de 2008 |
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Disciplina
Para ganar jugando al poker de una manera constante, la habilidad más importante que debemos tener es la disciplina, de hecho, todas las demás habilidades referentes a este juego dependen precisamente de la mencionada disciplina. Debemos tener la disciplina para esperar a una buena mano, una buena partida, la oportunidad correcta, etc. Disciplina significa que no jugamos en partidas en las que nos llevan ventaja, nos abstenemos de jugar manos que nos pueden dar problemas, manejamos nuestro dinero de una manera perfecta y aprendemos de nuestros errores.
Es algo imperativo el hecho de mantener nuestras emociones bajo control en todo momento y no perder los nervios. No hay que jugar, bajo ninguna circunstancia, cuando hayamos bebido o cuando estemos cansados o afectados emocionalmente. También deberíamos preguntarnos de vez en cuando si estamos jugando de la manera que sabemos o estamos cometiendo errores tontos. Si no estamos jugando a un buen nivel, lo mejor es dejarlo y volver a las mesas cuando sintamos que estamos preparados.
Observación
Si continuamente estudiamos a nuestros oponentes, nos garantizamos aprender muchísimo. Es así de simple. La mayoría del tiempo que nos pasamos jugando, no estaremos metidos en una mano porque no habremos visto la apuesta y deberíamos usar ese tiempo para observar y estudiar a los rivales. Hay que fijarse en la manera en que cada jugador juega sus cartas para posteriormente utilizar esa información en su contra. También es importante escuchar lo que algunos jugadores dicen. Muchos de ellos nos dirán qué tipo de mano han tirado cuando se han retirado o por qué han jugado una mano de una determinada forma. Hay que intentar saber lo que llevan en cada momento y eso hay que hacerlo en las manos en las que estamos luchando por el bote y también en las que no. Consecuentemente, cuando estamos jugando una mano con ellos, sabremos lo que significan sus subidas, lo que significa cuando nos igualan o cuando pasan.
Tenemos que prestar la misma atención a nuestro propio juego y pensar en la imagen que tenemos en la mesa. Nos daremos cuenta si algún jugador no examina el juego en absoluto y por lo tanto, nuestra imagen en la mesa prácticamente no existe cuando jugamos contra ellos. Simplemente, cuando buscamos algo que podamos decir de nuestros contrincantes, hay que buscar algo que podamos decir de nosotros mismos. Cuando encontramos alguna característica en un oponente, hay que pasar inmediatamente a considerar si nosotros la estamos manifestando de la misma manera.
Cambiando de marcha
Un buen jugador de poker es impredecible y por lo tanto es perfectamente capaz de cambiar de marcha. La manera en que lo tenemos que hacer va a depender de la imagen que tengamos en la mesa y de nuestros oponentes. Si hemos estado jugando un poker sólido durante toda la partida y no nos han pillado ni en un solo farol, tendremos una buena oportunidad para jugar con los faroles. Si hemos estado jugando mucho con los faroles y haciendo apuestas arriesgadas, esteremos en una buena posición para conseguir una buena cantidad con el bote cuando llevemos una buena mano. Cuando nuestros rivales jueguen de una manera cauta, nosotros deberíamos jugar de una manera más suelta, y cuando sean ellos los que están jugando de una manera suelta, deberíamos ser nosotros los cautos. Siempre hay que intentar estar un paso por delante de nuestros contrincantes.
Es la habilidad para equilibrar nuestro juego cambiando de marcha en el momento adecuado lo que nos hace impredecibles. Ésta es la razón por la que ocasionalmente deberíamos anunciar nuestras jugadas cuando sabemos que vamos a estar jugando un tiempo con los mismos jugadores: Les podemos enseñar las manos que normalmente no jugamos y mezclar un poco nuestro juego para poder sacarle algo de partido más tarde a esas jugadas que hemos enseñado. Esto no es tan importante cuando estemos jugando por internet, ya que los jugadores no prestan tanta atención y se están moviendo todo el rato de mesa en mesa. Sin embargo, también debería hacerse bajo unas ciertas circunstancias.
Manejar el dinero
Si no somos capaces de manejar nuestro dinero, será imposible convertirse en un ganador estable, no importa lo buenos que seamos. Saber manejar el dinero significa jugar sólo en partidas que nos podamos permitir y saber cuánto dinero esperamos ganar a largo plazo. La razón por la que tantos buenos jugadores se quedan sin blanca es porque a menudo juegan con límites que su fondo no puede soportar. Habrá veces en las que simplemente no tengamos suerte durante un largo periodo de tiempo a pesar de que estemos jugando bien. Debemos tener un fondo lo suficientemente amplio para poder manejar estas situaciones inesperadas en el poker.
Por ejemplo, deberíamos tener un fondo superior unas 300 veces a la apuesta máxima cuando jugamos al Texas Hold’em con Límite. Si estamos ganando y tenemos unas 100 veces la apuesta máxima, pero siempre usamos las ganancias para otra cosa o las sacamos de nuestra cuenta, inevitablemente va a llegar un punto en el que nos quedemos a cero.
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| 25 de marzo de 2008 |
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Comenzamos el análisis de grupos de cartas con las más deseadas por cualquier jugador: las parejas de mano.
Grupo a: Parejas Grandes
Tenemos: K?K?
Son Flops favorables: K?4?8? 98.4%
2?6?10? 77.8%
En el primero de ellos ya tenemos el trío de reyes, con lo que vamos claramente dominando, de hecho ganaremos el 98,4% de las veces. En el segundo de ellos sólo tenemos pareja, pero es más alta que las cartas que han aparecido y es muy poco probable que nadie tenga unas dobles parejas.
Son Flops desfavorables: A?3?7? 14.37%
J?J?5? 27.45%
10?9?8? 4.95%
El primero es desfavorable puesto que cuando aparece un As, es muy probable que alguien en la mesa tenga otro y, salvo que aparezca un rey, lo que como luego veremos tiene una probabilidad del 8,4%, su pareja de ases nos va a ganar. La probabilidad sale un poco mayor que 8,4%, debido a que no siempre hay alguien con un as, tal y como hemos hecho el análisis, pero en una mesa de verdad, si alguien apuesta es casi seguro que lo tendrá. El segundo caso es más defendible, ya que nos ganan con un Jota, pero ya hay dos en la mesa, por lo que es menos probable que alguien tenga otra, incluso, nos sigue salvando una K, pero nos puede costar mucho dinero. El tercer caso está claro, nos abate un color, y es posible que alguien ligue escalera. También nosotros podemos hacerlo, pero es muy difícil, ya que necesitamos un J y una Q.
¿Qué tenemos que hacer cuando el Flop nos es favorable? Tenemos varias posibilidades que analizaremos más adelante. De momento la intención de este artículo es que el lector se familiarice con la lectura del Flop. ¿Y cuando es desfavorable? Aquí está claro, debemos pasar y si alguien apuesta, tirarnos.
Grupo b: Parejas pequeñas
Tenemos 8?8?
Son Flops favorables: K?4?8? 93.3%
5?6?7? 68.7%
El primer Flop es el mismo que usamos para los dos reyes, pero ahora la probabilidad es un poco menor. Esto es debido a que es más fácil abatir un trío de ochos que un trío de reyes, aunque la diferencia no es muy grande. ¿Por qué también la esperanza es menor si habíamos dicho que una pareja pequeña tiene un gran factor sorpresa, cosa que no ocurre en la pareja grande? Esto es debido a que el ordenador subía siempre la apuesta con KK, pero no lo hace con 88, esto supone que cuando sale el Flop hay, en promedio, unos $25 menos que antes. Esto significa una esperanza teórica menor de unos $20 y, como veremos, en realidad sólo es de $2.35. Los 17 y pico son factor sorpresa, es decir, con este Flop ganamos más dinero después del Flop que en la otra situación, KK, donde ganábamos más antes del Flop, ya que subíamos, y menos después, ya que nuestra jugada era más obvia. En cuanto al segundo Flop, es evidente que tenemos una pareja más alta que cualquier carta de la mesa, pero eso no tiene un gran valor, pues aun quedan dos cartas por descubrirse. El potencial de esta jugada es su capacidad de ligar escalera a dos puntas, e incluso si sale un 8, y tenemos un trío, tenemos una más que aceptable probabilidad de ganar, ya que es muy probable que no haya ni nueves ni cincos en la mesa.
Son Flops desfavorables: J?Q?9? 3.15%
2?5?7? 8.88%
9?10?J ? 7.66%
El primero está claro, hay tres cartas en la mesa superiores a nuestra pareja, y además hay una posible escalera, la cual será más evidente aún si sale el 8. El segundo nos puede permitir ligar color, pero muy probablemente seremos abatidos, ya que si sale otro trébol, hay seis cartas de trébol por encima de nuestro ocho. El tercero es el más curioso, puesto que en principio parece un buen Flop. Tenemos un proyecto de escalera a dos puntas, pero en realidad no es así, sólo nos podría valer un 7, y no es seguro, ya que alguien puede tener KQ. Si sale una Q, cualquiera que tenga una K tiene una escalera mejor que la nuestra. Este Flop es de los que más dinero les cuesta a los jugadores novatos. Una vez más hay que recordar que en el poker lo importante no es que liguemos, sino el valor relativo de nuestra jugada.
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| 25 de marzo de 2008 |
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Como ya hemos dicho anteriormente y, a modo de introducción, el Flop son las tres primeras cartas comunes que aparecen en la mesa. A partir de ese momento, ya tenemos cinco cartas, las dos de nuestra jugada inicial y las tres del Flop, por lo que ya podemos hacer jugadas completas.
Pero aún quedan por salir dos cartas más, el Turn o cuarta carta y el River o quinta carta. Lo que significa que aún podemos esperar mejorar nuestra jugada o simplemente ligar algo. Pero existe una gran diferencia con respecto a la situación anterior. Antes del Flop, teníamos un montón de posibles caminos para jugar nuestra combinación inicial. A partir del Flop, ya tendremos una situación determinada, y nuestra jugada, o ya está hecha o se reduce a pocos proyectos o incluso a sólo uno.
Ya hemos analizado en anteriores ocasiones las combinaciones iniciales de cartas que nos podemos encontrar al empezar a jugar. Si las analizamos todas, sólo son 169, pero ahora eso ya no es posible debido a que la combinatoria entre cartas iniciales y posibles Flops es inmensa.
Lo que vamos a hacer en este análisis es poner algunos ejemplos de Flops favorables y desfavorables con cada grupo de cartas, de modo que podamos reconocer nuestra situación cuando aparezca el Flop. No están todos los que son, pero si son todos los que están. El motivo de este análisis es que es muy importante saber leer el Flop y poder calcular cuáles son nuestras posibilidades. Las cartas iniciales las agrupamos en siete grupos. Analicemos algunos Flops favorables y desfavorables con cada grupo. Con cada Flop desfavorable está la probabilidad de ganar bajo el supuesto de que los jugadores jueguen el 40% de las veces. También hemos añadido la esperanza matemática de la jugada, en dólares, suponiendo que estamos jugando una partida de $10 / $20. Sin embargo en los Flops desfavorables no hemos podido hacer esto, ya que con buen criterio el ordenador se retiraba de la jugada, con lo que evidentemente, ganaba el 0% de las veces. Lo hemos hecho de otra forma, hemos supuesto que todos los jugadores iban hasta el final, incluidos nosotros, y que todos ellos jugaban cualquier carta. Esto último no debería generar un gran sesgo, puesto que esos jugadores van a perder, la base de estudio es que en una mesa de 10 jugadores, muy probablemente habrá alguien a quien sí le sea favorable el Flop y si le ganamos es porque él no liga y nosotros sí. En otras palabras, debemos pensar que el valor en porcentaje que aparecerá junto a cada Flop desfavorable es el porcentaje máximo de veces que ganaríamos.
Dividiremos las cartas en seis grupos, sobre los que iremos posteando:
- Grupo a: Parejas grandes
- Grupo b: Parejas pequeñas
- Grupo c: Conjuntadas grandes
- Grupo d: Figuras
- Grupo e: Conectores sin brecha
- Grupo f: Conectores con brecha
- Grupo g: Otras cartas
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| 17 de marzo de 2008 |
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En un mundo perfecto, tendríamos que dominar a cualquier jugador que se sentara en una mesa en la que estuviéramos nosotros. Desafortunadamente, de vez en cuando, veremos que no somos el pez gordo de la mesa.
Tanto si sucede por tener mala suerte al sentarnos en la mesa de un torneo, por saltar a un límite más fuerte o simplemente por la falta de experiencia, habrá veces en las que seamos los jugadores con menos experiencia de la mesa.
Aunque no se trata de la situación ideal para jugar, hay cosas que podemos hacer para nivelar un poco las opciones.
La imagen en la mesa/Respeto
El poker es un juego de información. Extraemos y deducimos la mayor cantidad de información posible de un jugador o de una mano para tomar decisiones con un poco de criterio. Siendo un desconocido que llega a la mesa en la que hay jugadores profesionales, comenzamos el juego con bastante más información que nuestros rivales.
Tan sólo con saber el nivel del juego en el que nuestros contrincantes están jugando, nos da una idea de la manera en que estos rivales van a jugar cada mano. Al mismo tiempo, ellos no tienen ni idea de quienes somos o de cómo jugamos. En esta situación, lo recomendable es cultivar una imagen fuerte en la mesa para luego poder explotarla.
La mayoría de los jugadores amateur que se sientan con profesionales en una mesa, intentan dar la apariencia de duros, esperando por una buena mano que les ayude. Si no nos sentimos seguros jugando contra los rivales que tenemos delante, lo que va a terminar pasando es que al final sólo juguemos las manos en las que nuestras cartas sean notablemente buenas.
Si nos sentamos y sin hacer nada de ruido pasamos varias manos, sólo mostrando las cartas cuando llevamos manos estupendas, asumirán que eres uno de esos jugadores y se olvidarán de ti en la mesa. Una vez que nos hayan catalogado como un jugador duro y extremadamente cauto, utilizarán eso en nuestra contra, pero seguramente se retiren cuando hagamos una apuesta un poco importante.
La imagen que el jugador profesional crea de nosotros, nos dará rienda suelta para jugar con faroles siempre que nos dé la gana. El tamaño de los faroles y de los botes que podamos conseguir será pequeño si lo comparamos con el resto de apuestas que se producen en la mesa. Si no somos lo suficientemente buenos para jugarnos el dinero con los profesionales, entonces tenemos que estar contentos de conseguir un poco menos de dinero jugando con un poco menos de riesgo.
Valor del precio de entrada (Buy-In)
Una cosa que hay que tener en cuenta es el precio de entrada a un torneo. Una mesa en la que haya que pagar $10,000 para entrar es una cantidad de dinero considerable para la mayoría de los jugadores. Se trata de un número que muchos no pueden permitirse el lujo, o no quieren hacerlo, de perder.
Si no nos podemos permitir perder el dinero que puede que lleguemos a perder, estaremos jugando asustados. Esto significa que tendremos miedo y que no seremos capaces de tomar las decisiones correctas, empujados por el temor de perder el fondo.
Al mismo tiempo, una entrada de $10,000 puede ser una media de lo más normal para muchos de los profesionales. Incluso si hacemos lo que puede parecer un farol brillante, los jugadores puede que igualen apuestas muy grandes simplemente pensando que hay una pequeña posibilidad de que estemos jugando con un farol. Puede que incluso les de igual perder el bote con tal de ver la mano que llevamos.
Si de verdad va a ser un trauma el hecho de perder el dinero que está en juego, entonces no deberíamos jugárnoslo. Si aún así estamos en la mesa jugándonos ese dinero, lo mejor que podemos hacer es convencer a los demás jugadores de la mesa de que nos da igual la posibilidad de perderlo.
Para hacer esto, deberíamos hacer el mismo movimiento del que habla Doyle Brunson en Super/System 2 en la sección de torneos Sin Límite (No-Limit). Cuando estamos en una situación en la que sabemos que vamos por delante o el otro jugador no va a igualar nuestra apuesta, es bueno para la mesa ver que apostamos todo lo que nos queda.
Si estamos seguros de que el otro jugador no va a igualar nuestra apuesta, meterlo todo puede transmitir una imagen de que queremos jugárnoslo todo a cara o cruz en cualquier momento. Esta imagen va a obligar a los jugadores a pensárselo dos veces a la hora de igualar nuestra apuesta o hacer cualquier movimiento que tenga que ver con nosotros.
El factor pardillo y las cartas que asustan
Si obviamente somos el jugador amateur de la mesa, todos los demás jugadores, por regla nos van a infravalorar. Si piensan que somos unos pardillos, abrirán un poco su juego para tantearnos. Hay que dejarles creer que somos peores de lo que realmente somos para luego meterles un buen sablazo.
La mayoría de los pardillos comparten una serie de características en su juego. La más común es que van a intentar perseguir la oportunidad de hacer un color a cualquier precio y les encanta igualar apuestas teniendo un as y retirarse viendo que no son ellos quienes lo tienen. Esto tiene sentido, ya que el as es la carta más alta de la baraja. No se puede ganar a la carta más alta – ¡¡ES LA MÁS ALTA!!
Teniendo esto en cuenta, podemos utilizarlo para hacer faroles con esas cartas. Si estamos persiguiendo una escalera y al final no nos sale y lo que sale es una posibilidad de color con las cartas que hay en la mesa, podemos convencer fácilmente a los demás jugadores de que tenemos ese color.
Creyendo que somos unos pardillos, junto con el hecho de jugar la mano como si tuviéramos ese color, hará muy difícil que igualen ese farol. Puede pasar lo mismo con un as. Un jugador muy bueno que piense que somos unos principiantes, dejará de lado muchas manos si hacemos creer que tenemos un as en la mano que va a juntarse con el que hay en la mesa.
Cuando estoy jugando en mesas de poco dinero con varios principiantes, tengo una regla de oro: “NO HAY QUE JUGAR CONTRA UN AS”
Casi automáticamente me retiro aún teniendo KK cuando sale un as en la mesa. Contra jugadores más fuertes, debería tener un poco más de información antes de asumir que he perdido la mano en la misma situación.
Si la imagen que tienen de nosotros es la misma que de uno de los principiantes, podemos jugar con los ases. Si siempre jugamos como si tuviéramos las cartas combinadas y el as, puede que veamos cómo nos llevamos muchos botes de farol en una misma sesión de juego. Cuantos más botes nos llevemos de esta manera, la gente pensará más que realmente estamos jugando con las cartas que aparentamos.
Hay que recordar siempre que si alguien nos sigue el farol y el resto de la mesa ve que en realidad no teníamos esas cartas que hacían color o escalera o lo que fuera, se ha acabado la función. Es hora de ajustarse un poco y cambiar de marcha por lo menos mientras el resto de jugadores se relaja, pensando que ya nos tienen etiquetados.
No hay que hacernos a nosotros mismos perder
Es fácil que la sensación que se respira en la mesa nos contagie. En una mesa llena de jugadores, es común encontrarnos inmersos de repente en sintonía con los demás. Lo que tenemos que hacer es jugar de una manera y con un nivel en el que nos encontremos a gusto.
Nadie puede meter un gol desde el corner la primera vez que coge un balón de fútbol. No hay que pensar que podemos ganar a un profesional la primera vez que jugamos.
Normalmente se encuentra a los amateurs haciendo unos faroles muy elaborados, o igualando unas apuestas que casi no se pueden permitir, intentando probar así lo buenos que son. Hay que esperar hasta estar seguro de que podemos hacer algo bueno y entonces, cuando tengamos de verdad la esperanza, imponernos de manera brillante.
El poker se trata de un juego de habilidad con un punto de suerte. Nuestro objetivo cuando nos sentamos en una mesa es intentar quitar ese punto de suerte o por lo menos reducirlo a la mínima expresión. La persona que haga esto mejor, va a forzar a los demás a rendirse o jugar simplemente al amparo de la suerte.
Lo único que podemos hacer siendo principiantes para ganarle un poco de cancha a un profesional o un jugador con mucha más experiencia que nosotros es hacerles creer que estamos jugando de una manera ligeramente diferente a la que realmente estamos empleando. Será sólo una pequeña ayuda, pero puede que sea suficiente para mantenernos en la mesa con dignidad, nunca se sabe.
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| 14 de marzo de 2008 |
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Decidiendo las manos en las que vamos a jugar
La posición es un concepto clave en el poker y es particularmente importante cuando jugamos con límite de bote o sin límite. Su importancia aumenta cuando jugamos a variantes que tienen flop como el Hold’em o el Omaha, ya que la posición que tenemos es la que se va a mantener durante todas las rondas de apuestas.
Cuando nos sentamos en una posición de las que se llaman próximas, tendremos que hablar de los primeros en la mano y, de esta manera, no vamos a tener mucha información de los demás jugadores que nos acompañan en la mesa y que están en posiciones más atrasadas que la nuestra. Ocasionalmente, podremos hablar después en una mano cuando ha habido alguna subida para igualar la apuesta. Consecuentemente, nos veremos obligados a retirarnos en una mano en la que previamente ya hemos invertido dinero. Si hablamos después que los demás, vemos qué posibilidades de bote tenemos en esa mano y también tenemos la oportunidad de hablar más tarde en las rondas de apuestas venideras. Esto significa que podremos jugar más manos cuando estamos en una posición retrasada que cuando estamos en una adelantada.
Cuando tenemos que decidir sobre qué manos jugar, la posición es siempre un factor a tener en cuenta. Por ejemplo, cuando estamos jugando a Texas Hold’em deberíamos ser extremadamente cautos cuando lo hacemos “under the gun” (los primeros en el pre-flop) y añadir manos cuando nuestra posición mejore.
Lanzando faroles
Cuando nos sentamos en una posición retrasada, tendremos más oportunidades de lanzar faroles. Por ejemplo, cuando los demás jugadores sólo han igualado la apuesta, tenemos la oportunidad de apostar o de ver la siguiente carta de manera gratuita. Una posición retrasada también ofrece más oportunidades para lanzar semi-faroles. Esto significa apostar o subir las apuestas con manos que no tienen por qué ser las mejores, pero que tienen muchas posibilidades de mejorar para convertirse en la mano ganadora. Si todo el mundo se ha retirado y nosotros nos sentamos en una posición retrasada, podemos subir las apuestas con manos con las que nunca igualaríamos desde una posición cercana al dealer, porque aquí tenemos la oportunidad de ganar las ciegas y las apuestas que no hayan sido vistas.
Juego cauteloso o “alegre”
Si la partida está muy “suelta” y no hay muchas subidas en el pre-flop, la posición no tiene tanta importancia como en una mesa en la que se juega de modo agresivo y a la espera. Esto se debe al hecho de que podemos jugar esperando a que nos salga algo bueno para nuestra mano desde una posición cercana al dealer y seguir esperando en cierta manera a conseguirlo sin que el bote se incremente demasiado. Si el juego es de esos agresivos y en los que nadie hace grandes movimientos, deberemos ser cautos desde una posición próxima.
Un ejemplo
Tomemos un ejemplo de Hold’em, cuando teniendo la peor posición nos puede costar el bote. Tenemos A -5 y nuestro oponente, que tiene una mejor posición, tiene 7 -8 . Estamos mano a mano y el flop es K -9 -6 . Apostamos como semi-farol con nuestras opciones de color y una overcard (una carta de mayor valor que las que hay en la mesa). Nuestro rival ve la apuesta con una opción de escalera cerrada. En el turn sale J , que no vale para ninguno de los dos jugadores. Volvemos a apostar con la esperanza de que nuestro contrincante se retire habiendo conseguido una pareja de nueves o de seises. Nuestro oponente vuelve a igualar y en el river sale 2 . Pasamos y nuestro rival apuesta.
No hay ninguna posibilidad de que podamos ver esa apuesta con sólo un as como carta alta, por lo que estamos obligados a retirarnos con algo que era la mano ganadora. En otras palabras, acabamos de perder un bote simplemente por el hecho de tener una peor posición que nuestro rival.
Jugadores sueltos o cautos
En una mesa ideal, nos gustaría tener a los jugadores sueltos y pasivos a nuestra derecha y a los cautos y agresivos a nuestra izquierda. Los jugadores sueltos van a igualar las apuestas en muchas más manos y nos van a dar más oportunidades de ganar el bote ya que tenemos una posición mejor que la suya. Esencialmente, esta posición nos brinda una excelente oportunidad para enriquecernos con sus errores. Tener a los jugadores cautos a nuestra izquierda significa que tenemos la posibilidad de robar sus ciegas y de ganar mas botes apostándoles con faroles.
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