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Archivo de la categoría "Estrategia"
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| 11 de March de 2008 |
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En los juegos con límite (incluso a veces en los que no tienen límite), se podrán ver multitud de “subo, veo, veo y veo”. De vez en cuando, se puede flojear en alguna mano, pero no se puede convertir en un hábito. Estas son las principales razones por las que tenemos que evitar la tentación de igualar en estos casos:
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Igualar demuestra debilidad.
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El que sube la apuesta controla la mano.
Si tenemos una buena mano, necesitamos estar ahí subiendo, de otra manera, si igualamos y luego subimos de repente, será muy fácil detectar el tipo de juego que llevamos. Hay, por supuesto, excepciones a esta regla, no subiríamos con J-J si ya ha habido dos subidas antes del flop, ya que no queremos que queden más de dos personas al final para jugarnos la mano.
Igualar demuestra debilidad
Cualquier buen jugador sabe que, en el No-Limit, todo aquel que constantemente está viendo las apuestas de los demás es un primo diciendo, dame con tu mejor golpe. Ver otras apuestas, lo único que nos dará son problemas la mayoría de las veces. Si la mano no es lo suficientemente buena para subir la apuesta, entonces no lo es ni si quiera para verla.
Otro problema de simplemente ver, es que muchos buenos jugadores nos echarán de la partida con grandes apuestas en manos que deberíamos ganar, tan sólo por el mero hecho de haber igualado en la primera ronda de apuestas justo antes del flop. Cuando subimos un pre-flop, demostramos fuerza y muchos de los jugadores se retirarán ante nuestras apuestas si ellos no han mostrado esa fuerza en la primera apuesta.
El que sube controla la mano
Cuando subimos una apuesta, demostramos un dominio revelando a nuestros oponentes que las aspiraciones que tenemos son realmente serias. Si los demás no llegan ni al flop, no tomaremos ningún prisionero. Esta afirmación es cierta para cualquier variante del poker, pero más aún para el No-Limit. Con límite, es más difícil sacar a la gente de las manos con apuestas grandes, ya que la apuesta más grande que se puede hacer es siempre pequeña y constante. Si hay un jugador que tenga pocas fichas en una partida con límite, podremos echarle faroles y sacarlo de las partidas después de haberle subido alguna apuesta.
Después de haber apostado en alguna mano siempre apuesto en el flop, ya que suele haber menos de tres jugadores que vayan a por el bote. Ya he demostrado fuerza antes del flop, así que si quieren golpear durante el flop, deben hacerlo con cuidado. La mayoría de las veces, nuestro oponente no va a jugar tan fuerte como para igualar nuestra subida en el flop.
Aquí va un buen ejemplo de por qué los tiburones suben en el pre-flop:
Dos jugadores igualan el pre-flop y nosotros lo subimos con un A-K. Uno de los jugadores que había igualado nuestra apuesta, tiene 8-8. Con el flop llegan J-Q-5 y nosotros subimos la apuesta. Inmediatamente nuestro oponente se retira, a pesar de que tenía la mano ganadora.
Sé el que sube, no el que iguala.
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| 7 de February de 2007 |
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No todos los jugadores de póquer se dan cuenta que el dinero guardado es igual al dinero ganado. Cuando nos sentamos a jugar, queremos ganar y salimos muy alegres con buenas manos. Nos metemos en botes que podemos ganar, y cogemos el dinero. Cuando hacemos eso, estamos felices. Si nos sentamos con un montón de fichas y las incrementamos a un montón y medio, habremos visto crecer nuestra fortuna un cincuenta por ciento y habremos mostrado nuestra primacía en el juego sagrado, evidencia visible de nuestra técnica, conocimiento, habilidad, y suerte. Nuestros oponentes pueden verlo también, y no existe un solo jugador de póquer que no esté orgulloso de un excelente farol, la habilidad de tentar a un oponente para una apuesta adicional mientras tiene una mano poderosa?
Todos aman el momento. Arrastrando un gran bote lleno de fichas, es increíblemente satisfactorio para nuestro ego. Pero eso es sólo la mitad de la batalla. El dinero que usted ahorra al no “ir” en una apuesta con una mano débil, se gasta igual de bien que en esa apuesta extra que acumuló con su impresionante desempeño ofensivo. Amamos las ofensivas. Tal vez es endémico para los jugadores de póquer. Nos gusta ganar. Parece que somos así cuando hacemos nuestro esfuerzo competitivo. Quienes dirigen la jugada, y hacen jugadas grandes, obtienen el mayor dinero, más que los esquineros y los cautos que evitan las grandes jugadas. Preferimos a los jugadores espectaculares a la ofensiva que a los espectaculares a la defensiva. Usted puede argumentar sobre qué jugador es más valioso. Pero en el póquer no hay argumento del todo. Una jugada defensiva es igual a una ofensiva, solo que muchos jugadores nunca la realizan.
Lo que usted no gasta, no lo tiene que ganar. El dinero representado por una apuesta guardada se gasta justo tan bien como el dinero ganado. Esta es una noción muy importante. Si usted es un buen jugador, que puede ganar entre una y una y media apuestas grandes por hora (y es difícil promediar más de eso), una apuesta guardada es algo muy bueno!
En un juego de Hold’em, usted está en la apuesta como seis manos por hora y algunas de sus apuestas serán aumentadas. Rutinariamente ir en cada aumento de la apuesta le puede costar bastante dinero. Lo mismo pasa si va débilmente cuando las cartas comunes ni le ayudan a su mano ni le da un color o una escalera. Todas éstas son oportunidades para guardar una apuesta. Mientras parezca poco, después de todo, “es sólo una apuesta”, esas apuestas aumentan. Una apuesta aquí y una apuesta allá, y muy pronto, usted habrá recorrido esa línea que separa a los jugadores ganadores de los jugadores perdedores.
Cuando los huecos en una técnica son pequeños, seguido el factor determinante entre quien gana y quien contribuye, es la disciplina de guardar una apuesta con manos que no son imposibles, pero no ofrezca el precio correcto para continuar la pelea. Guardar una apuesta no es ni dramático, ni ego-satisfactorio, ni para despertar la envidia de sus semejantes y adversarios, pero es efectivo que se puede gastar. El grado que usted conoce, cuando guardar una apuesta, retirándose, puede ser la clave para su éxito en el póquer. Después de todo, incluso Kenny Rogers sabe “que usted tiene que saber cuando retirarse.” No?
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| 23 de December de 2006 |
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Hoy, hablémos sobre las señales del póquer - ademanes que le dan pistas sobre las cartas de sus oponentes. Las señales son reales o son más imaginarias? Mientras muchos jugadores que toman en serio las señales se vuelven hábiles en interpretar a sus oponentes, otros sugieren que no existen las señales beneficiosas. La premisa principal en el libro Book of Tells, de Caro - el Lenguaje Corporal del Póquer es para dejar de buscar señales que sean particulares para un individuo. Seguro, es posible que Martin vea su reloj y apriete los dientes cada vez que tenga tres seises. Pero yo creo que usted podría perder una vida en el póquer, buscando señales como ésa. Probablemente no son fiables, y si aún si así fuera, es más una coincidencia que no indicaría la misma cosa la próxima vez.
Pero hay señales que son realmente fiables. Como lo explico en mi libro, los oponentes en el póquer o están actuando o no. El trabajo para usted, es determinar si están actuando, luego averiguar lo que están tratando que usted haga, y decepcionarlos! Afortunadamente, no es muy difícil interpretar las señales cuando los oponentes están actuando. Actuarán débiles cuando tengan manos fuertes y actuarán fuertes cuando tengan manos débiles. Si un jugador amateur encoge los hombros, suspira, y dice, “apuesto,” con una voz triste, casi siempre tiene una mano fuerte. Él está secretamente muy bien, mientras trata de convencerlo a usted de que es miserable - así que imagine que lo contrario es la verdad. Los jugadores usualmente actúan desinteresadamente cuando tienen manos fuertes. Así que, en lugar de ver la acción aproximarse en el sentido de las manecillas del reloj, estudie a los jugadores que actúan trás de usted. Los jugadores que tienen manos fuertes, que están esperando para aumentar, no quieren que usted lo sepa hasta que usted está en la polla. Ellos hacen que parezca seguro para usted apostar, seguido no miran hacia donde está la acción; un indicador total de que usted está en problemas.
Los jugadores que van a doblar, tratan de parecer interesados, a veces viendo fijamente sus cartas o viendo la acción acercarse con una falsa mirada de concentración. Porqué se molestan cuando van a doblar de cualquier manera? Instinto de póquer! Están en la arena a diferencia del mundo real. En el mundo real, está bien decir la verdad, pero si hace eso en el póquer, los oponentes usualmente sabrán lo que usted tiene. Entonces, los jugadores frecuentemente actúan lo opuesto de sus verdaderas manos. No todo el jugador de póquer hace esto, pero muchos sí, y a esos jugadores los puede interpretar una y otra vez.
Qué pasa cuando un jugador está aparentando? Ese jugador usualmente se vuelve menos animado. Tiene miedo de que cualquier cosa que haga parezca sospechoso y ocasione que usted “vaya”, así que no hace nada. Viendo a un jugador previamente animado apostar y que luego no se mueva, que casi no respire, usualmente es una señal segura de que está aparentando.
Bueno, entonces las señales existen. Pero, porqué los jugadores tienen problemas en notarlas? Es porque están tratando de ver a todos los oponentes al mismo tiempo. Usted necesita enfocarse en un oponente a la vez. La mayoría de las señales son sutiles y usted no las notará si trata de ver muchas cosas. Otro problema, es que los jugadores esperan ver muchas señales. Yo solo veo dos o tres señales en un promedio de una hora. Si usted está tratando de ver una señal en cada mano, imaginará muchas que no existen, evitando que usted sea un maestro en la ciencia de las señales. La peor cosa que hacen los jugadores cuando tratan de usar señales es, que forman una tendencia hacia “ir”, queriendo tanto tener acción que ellos mentalmente fabrican señales que les permiten “ir”, mientras que ignoran señales que indican que deben doblar. Sí, las señales están a nuestro alrededor. Pero usted no las verá en cada mano, no las verá del todo si está viendo a muchos jugadores al mismo tiempo; y ellos no le harán ningún bien, si usted no está dispuesto a obedecer las señales que le digan “doble” tan de buena gana como las que le digan “vaya.”
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| 20 de December de 2006 |
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Poker Strategy
Cuando era un niño, creciendo en Brooklyn, todavía había periódicos vespertinos, y muchas veces la única parte que leía era la página de deportes. Mi escritor favorito de deportes era, Jimmy Cannon, era un profesional del Periodismo Tres-Puntos. Cuando hacía una columna de tres puntos, la titulaba, “Nadie me preguntó, Pero…” Esos tres pequeños puntos debieron haber sido un poderoso afrodisíaco literario, porque Cannon realmente hacía volar cuando escribía una nota con sus tres-puntos. Él odiaba a los pomposos. Destronaba a los poderosos. También ofrecía su opinión en lo que fuera relacionado a los deportes, con puntos de vista que frecuentemente eran controversiales, usualmente provocativos, y siempre obstinado. Como un niño, yo no podía esperar a crecer y jugar tercera base para los Dodgers de Brooklyn, de tal manera que Cannon escribiera sobre mí. Puesto que eso nunca pasó, aquí está lo mejor que puedo hacer: un tributo al jugador de póquer Jimmy Cannon. Incluso empezaré de la misma forma. Nadie Me Preguntó, Pero…
…No es molesto cuando uno es un jugador nuevo en un juego formado por solamente regulares, y esos regulares tiran mínimos a diestra y siniestra y juegan más tranquilamente con sus amigos cuando se encuentran frente a frente por la polla?
…Porqué ciertos jugadores siguen dando lecciones en la mesa? Lo único que logran es hacer que los oponestes pobres jueguen mejor, y peor, sus comentarios se toman por insultos, seguido sacan del juego a los oponentes débiles.
…Cuando es tarde por la noche, el juego es corto de manos, y los que quedan son o jugadores pobres o jugadores buenos que están atorados, y jugando pobremente. No se dan cuenta de que casi no hay nada más beneficioso que un juego corto de manos, con unos pocos vivos en la mesa.
…Porqué siempre hay alguien que quiere un cambio de mazo cada vez que pierde una mano que piensa que debió haber ganado? Las cartas no saben que usted está perdiendo. Perder es la última experiencia existencial. Usted está solo en el universo. Nadie entiende. A nadie le importa.
…Porqué todos los torneos no tienen un formato de “no re-compra”? si debe haber recompras, limítenlas a una. Punto! Prefiero jugar contra las técnicas de mis oponentes que contra sus billeteras. Y cómo un Q-7 vino a ser nombrado la Mano de la Computadora? Porqué la gente todavía lo juega? Si el análisis de una computadora de alguien mostró que esto era una combinación de inicio beneficiosa en un juego de Hold’em, su computadora está descompuesta o sus métodos analíticos dejan mucho que desear.
Tal vez los salones de cartas deban emplear trabajadores sociales para aconsejar a los jugadores y ayudarlos a trabajar a través de su compulsión para contar otra mala historia de una derrota, en cualquier momento en que pierdan una mano. También podrían trabajar con jugadores que abusan de los croupier, puesto que el croupier fué el responsible de su juego inepto. Si el croupier promedio fuera tan bueno, ya sería rico. En cualquier evento, no estaría lanzando cartas en un juego de hold’em de $3-$6, no es así? Y no estaríamos mejor con un set de reglas que fueran las mismas sin importar dónde jugáramos? Por años hemos estado hablando sobre un set de reglas estandarizado. Dónde está? Y porqué no ha sido adoptado?
…Si la expresión, “El noventa porciento del éxito es sólo estar presente” fuera válida, tal vez deberíamos emular a los profesionales trabajadores, que están en el juego diario produciendo rutinariamente una forma de vivir. Muchos de los grandes jugadores siguen jugando más y más. He visto más de un jugador que ha ganado seis figuras en un torneo y cuatro meses más tarde está durmiendo en su carro. Levanto mi copa por los profesionales trabajadores. Sigan trabajando.
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| 27 de November de 2006 |
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Estrategia Dinámica - Parte 3
Esta es la tercera y última parte sobre la necesidad de aplicar una estrategia dinamicamente en orden, para convertirse en un jugador experto de póquer. En el artículo anterior, usted aprendió lo que le podría pasar, incluso a un jugador profesional de póquer de clase mundial, en un torneo mayor cuando enfrenta un problema de una forma incorrecta, y como resultado, perder un buen dinero. Mientras puede que usted nunca juegue en torneos de no-limit hold’em, llenos de estrés y de grandes entradas, veamos algo familiar, algo que probablemente usted encuentra en cada una de sus jugadas.
Le es familiar esto? Usted ya ha leído todos los buenos libros de póquer y entendió los conceptos estratégicos que contienen. Ahora usted quiere improvisar sus técnicas, aplicando estos conceptos en la mesa. Así que, usted se sienta en un juego con caras familiares, y sabe que le encantará; está lleno de jugadores débiles. Le dan A-K en el asiento siete. Usted aumenta y el Gran Ciego y otro jugador en el asiento cinco igualan su apuesta. Las cartas comunes son J-5-9. “Fantástico.”
El gran ciego, apuesta en las cartas comunes y es igualado por el jugador en el asiento cinco. Usted aumenta otra vez y ambos igualan. La vuelta (cuarta avenida) trae un 4, y ambos de sus oponentes checan, sugiriendo que sus manos son débiles. “Tal vez doblen y puedo ganar aquí o tomar la carta que necesito en la siguiente vuelta,” usted piensa. Así que apuesta. Los jugadores de póquer llaman ese tipo de apuesta un semi-bluff - usted puede ganar si tiene suerte y toma la carta que necesita, y puede ganar si sus oponentes doblan. Tal vez, usted tiene la mejor mano y ganaría en este momento. A lo mejor viene un corazón en la siguiente vuelta. Y si toma un As o un rey, también podría ganar la polla también. Pero, usted está contra dos jugadores que nunca permiten que les roben la polla! La siguiente vuelta no ayuda. Tal vez usted todavía tenga la mejor mano si la muestra. Pero usted apuesta, y es igualdado y pierde.
“Qué salió mal?” usted se preguntará. “Tuve una gran oportunidad. Pude haber ganado si hubiera tomado un corazón o hecho par mi As o el rey. Podía haber ganado si mis oponentes hubieran doblado cuando aposté.” Desafortunadamente, su mano no era tan buena particularmente contra esos oponentes. Semi-blofear, usualmente no es muy buena idea contra los jugadores que siempre igualan. Generalmente usted tiene que mostrarles la mejor mano, para poder tomar el dinero. Mientras no haya nada que pueda haber hecho para ganar esa polla, seguramente podía haber ahorrado una apuesta en la vuelta. No hubo nada malo con la estrategia misma. Habría funcionado si las cartas hubieran sido las mismas, pero sus oponentes eran diferentes.
El punto es, que la estrategia es situacionalmente dependiente. Una situación puede ser estructural, como en las finales del evento de no-limit hold’em, que discutimos en el artículo anterior. También puede ser uno en que la estrategia que usted escoja idealmente, basada solamente en las cartas de la mano, debe ser modificada por su conocimiento de sus oponentes. La clave para las estrategias dinámicas, es ésta: No solamente debe estar pensando en el póquer, debe seguir pensando en ajustar y modificar las dimensiones de los problemas que usted encuentre en la mesa de póquer, para hacer la mejor jugada posible. Requiere un amplio conocimiento mientras simultáneamente presta atención al mínimo de los detalles. Una vez que usted puede hacer esto, se dará cuenta de que usted se ha convertido no sólo en un jugador mejor, más sólido, sino también más creativo.
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